Mensaje del Director
Con sentimientos de alegría mostramos lo que hoy somos, lo cual es resultado del trabajo, esfuerzo y dedicación de tantos jesuitas, directivos/as, profesores/as, alumnos/as, padres, madres, antiguos alumnos y colaboradores que, bendecidos por el Señor, se han entregado a esta institución con alma, cuerpo y corazón, por varias décadas para hacer realidad lo que antes era un sueño.
Desde nuestro nacimiento, en 1961, nos ha correspondido un liderazgo importante en la labor evangelizadora, desde la educación. Como institución de la Compañía de Jesús, nuestra educación de calidad, basada en valores, realiza los esfuerzos necesarios para mantenernos a la vanguardia en la ciencia, la cultura y la tecnología.
Somos herederos de una gran tradición que nos transporta al inicio de los primeros colegios jesuitas, a mediados del siglo XVI. Ayer como hoy, la innovación nos identifica, educando conforme a nuestra identidad común, plasmada en las características de la educación de la Compañía de Jesús.
Nuestra manera de enseñar, que busca la excelencia académica, la llevamos a cabo teniendo un particular seguimiento y acompañamiento personalizado a nuestros alumnos/as, desde las éticas del cuidado y la compasión en la educación, de tal manera que en el proceso enseñanza-aprendizaje vayan creciendo en todas las dimensiones de su existencia, tanto en lo ético, estético, cognitivo, afectivo, corporal, como en lo espiritual.
Somos un espacio, por la gracia de Dios, para crecer en el día a día con alegría y entusiasmo. Este es el espíritu que sentimos en toda nuestra comunidad educativa, tanto en los pequeñitos/as del Nivel Inicial como en los alumnos de término del bachillerato.
A la vez que trabajamos duro para ofrecer lo mejor de nosotros y obtener buenos resultados, también sacamos espacio para celebrar la fe y la vida, para el sano entretenimiento y la diversión. Somos parte de las jornadas de solidaridad cuando nuestros hermanos/as de la comunidad educativa lo necesitan y cuando situaciones ocurridas en nuestro país o fuera de éste claman por nuestro compromiso y entrega, dando muchas veces hasta que duela, como decía la madre Teresa de Calcuta.
Hoy, como ayer, seguimos educando líderes marcados por el ideal ignaciano: “En todo amar y servir”.
Nos alegra que te acerques a nuestro Colegio, a nuestra Familia Loyola.
Muchas bendiciones para ti y los tuyos.
P. Pedro Francisco Lluveres Javier,sj.
Rector
